¿Sabes qué es la cláusula de enajenación de la vivienda?

Cláusula de enajenación

A la hora de firmar un contrato de alquiler hay partes, como los derechos y obligaciones, que tanto propietarios como inquilinos deben tener en cuenta. Hoy aclaramos qué es la cláusula de enajenación de una vivienda. Un punto muy importante dentro de los contratos de alquiler. 

En ocasiones en un acuerdo de alquiler se dan situaciones que son consecuencia de decisiones personales de los propietarios o los inquilinos. Uno de los casos más habituales se da cuando el arrendador decide utilizar la vivienda con fines personales o cuando decide que es un buen momento para ponerla a la venta. Cuando ocurren estos casos, el propietario debe informar al inquilino de su decisión con tiempo. Cuando el inquilino esté al corriente de la situación puede encontrar dudas respecto a su contrato. Una de ellas hace referencia a la clausula de enajenación de la vivienda. 

¿Qué es la clausula de enajenación? 

La clausula de enajenación de una vivienda afecta a la propiedad de la misma. La enajenación de las viviendas hace referencia a lo que sucedería con el contrato de alquiler, y con el inquilino, si el propietario decide vender el inmueble.Esta cláusula está contemplada en el artículo 14 de la Ley de Arrendamientos Urbanos. 

La normativa comprende los contratos firmados con anterioridad y posterioridad a junio de 2013, y a su vez divide los mismos.  Por lo que hay que tener en cuenta cuando se ha realizado la firma del contrato puesto que esto determinará lo que ocurra con la vivienda y el inquilino. 

Contratos firmados antes de la reforma de la legislación de alquileres. 

A día de hoy aún nos encontramos con viviendas que se siguen regulando bajo la legislación antigua, anterior a junio de 2013. En este caso, la enajenación de las viviendas debe prolongarse hasta el fin del contrato original. Aunque el inmueble no estuviese registrado en el Registro de la Propiedad, en el caso de que el propietario decidiese poner la casa a la venta, el vendedor tendría que indemnizar al inquilino por cada año que faltase de contrato. 

Contratos firmados tras la reforma de la legislación de regulación de los alquileres.

Todos los contratos realizados y firmados después del 6 de junio de 2013, dan mucha importancia a la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad. De manera que para poder aplicar la clausula de enajenación de la vivienda, y mantener el contrato de arrendamiento, el inmueble debe estar registrado como condición obligatoria.

Si todo está en orden y se cumplen estas condiciones. El nuevo propietario tendrá que mantener el contrato de alquiler que existía con anterioridad a que se produjese la operación de compraventa del inmueble. 

Si el inmueble no está registrado 

Cuando la vivienda no está inscrita en el Registro de la Propiedad, encontramos dos opciones de actuación, estas dependen de si el comprador sabía o no la existencia de un contrato de arrendamiento. 

Si el comprador no sabeque la vivienda que ha comprado recientemente cuenta con un contrato de alquiler vigente en la actualidad, se le considerará comprador de buena fe y no tendrá que respetar dicho contrato. En esta ocasión, según la Ley de Arrendamientos Urbanos, si el nuevo propietario no quiere seguir manteniendo este contrato el inquilino dispondrá de tres meses para abandonar la vivienda.  

Si el comprador conoceque la vivienda que ha adquirido tiene un contrato de alquiler vigente, el nuevo propietario tiene que respetar el contrato de alquiler. 

Estas son las situaciones más comunes que nos encontramos al hablar de la cláusula de enajenación de una vivienda. Si quieres profundizar más sobre este tema, te recomendamos que contactes con profesionales de la vivienda como nosotros. Te asesoraremos de cómo actuar ante una situación de compraventa del inmueble y te ayudaremos a tomar la mejor decisión. 

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